Permítete sentir.

Sentir el roce de tu piel con la mía, rozar tus manos aunque la incomodidad nos abrace por saber qué somos unos desconocidos con ganas de devorarnos, sentir el viento como agita tu pelo mientras vas en la tina de una camioneta rodeado de personas agradables en busca de una aventura, permíteme sostener tu mirada con la mía, sin que nada nos detenga, sentir lo cálido de tus abrazos, sentir el aroma que te atrapa.

Sentir el cantar de los pájaros, mientras observas un amanecer, junto con un hermoso escenario lleno de montañas que te abrazan, sentir la melodía de la naturaleza el goteo que cae de una mañana húmeda y fresca.

Sentir el primer rayo de sol en tu cara mientras cierras los ojos y das vuelta como una maldita loca feliz, sentir el viento que mueve las olas de los árboles y tender tu fogata para hacerte una deliciosa taza de café en medio de la nada, solo vos con tu sentidos bien activados a la hermosura de la que llamamos vida, cuando vivimos esos pequeños momentos donde somos plenos, sin horario, sin tener que ser esto para lograr esto, libre de todo lo llamado ciudad.

Deja un comentario

Crea un blog o una web gratis con WordPress.com.

Subir ↑